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domingo, 7 de septiembre de 2014

Es como música para...mi cerebro - Parte 3 de 3

¡Hola amigos y amigas del psiconeuroblog! A continuación presentamos la parte final (continuación de dos entradas previas [1] [2]) sobre el excelente artículo de revisión de Stewart et al. en la revista Brain en 2006.

Trastornos del desarrollo en la escucha musical
Stewart et al. comienzan citando la "amusia congénita", explicándonos que este término enfatiza el trastorno como una agnosia perceptual verdadera, en la cual la percepción de la música se encuentra anormal a pesar de que la escucha y la cognición son normales. Los autores indican que el síntoma inicial que lleva a la identificación de los sujetos con este trastorno es, por lo general, la incapacidad para cantar.

Adicionalmente, las personas con amusia también pueden tener problemas "siguiendo el ritmo" y bailando, lo cual es consistente con un déficit en el procesamiento de la métrica y el ritmo (parte de la estructura temporal de la música), nos explican los autores.

Amusia. Imagen tomada de: stereozona.com
Según Stewart et al., el modelo explicativo sería que en la amusia hay una percepción anormal del patrón del tono que, por ende, afectaría la percepción de la estructura temporal de la música. Eso a su vez sugiere que los mecanismos del cerebro para el análisis melódico y rítmico son separables hasta cierto punto, después del cual interactúan.

En cuanto al aspecto emocional, los autores mencionan que se encuentra variación considerable entre individuos, cuya razón es desconocida.

Sustratos neurales
Stewart et al. puntualizan que aunque las bases cerebrales para la amusia congénita no han sido investigadas de manera extensiva, las personas con este trastorno carecen de historia de daño neurológico y que las imágenes por resonancia magétca estructural del cerebro no revelan grandes diferencias estructurales (con respecto a sujetos sin amusia). Sin embargo, utilizando una técnica de análisis de imágenes de resonancia magnética, conocida como "morfometría basada en el voxel" (o voxel-based morphometry), se han encontrado cambios en la densidad de la sustancia blanca en el lóbulo frontal inferior derecho. De todas manees, ellos sugieren que hacen falta más estudios para poder determinar el sitio y naturaleza de la anomalía en estos casos del desarrollo.

Otras formas de escucha musical aberrante
En primer lugar, los autores señalan que un tipo de trastorno exuberante son las  alucinaciones musicales, las cuales, según ellos, han sido reportadas desde un número de perspectivas (como audiología, neurología y psiquiatría) y la perspectiva que se adopte sesgará tanto la descripción como la interpretación del caso.

Un caso especial de alucinaciones musicales es el de las personas con sordera. Específicamente, un factor importante es la sordera adquirida en sujetos con edad media a tardía. Este tipo de alucinaciones es más común en mujeres. Según los autores, las personas con este caso generalmente reportan: 

  • Escuchar tonadas familiares, como canciones o himnos populares. 
  • Que la experiencia musical (durante la alucinación) es por lo general "coherente". 
  • Experimentar voces e instrumentos musicales. 
  • Una experiencia tan vívida que inicialmente sienten que pueden escuchar música en el sitio donde están. Sin embargo, estas alucinaciones por lo general no se enmarcan dentro de un sistema de delirios [es decir, la persona sabe que es una alucinación, no la cree verdadera].

No obstante, hay otros casos en que las alucinaciones musicales están asociadas con un trastorno neurológico. Estos casos, donde un mecanismo neurológico unitario es probablemente el único causante, son raros. Generalmente, las alucinaciones están asociadas con lesiones en el tallo cerebral o en algunos de los hemisferios cerebrales.

Por otra parte, las alucinaciones auditivas musicales en poblaciones psiquiátricas son más raras que las alucinaciones auditivas verbales. El fenómeno ha sido descrito en asociación con depresión, esquizofrenia, trastorno obsesivo-compulsivo y alcoholismo.

Conclusión
De manera brillante, Stewart et al. concluyen que la escucha musical normal implica el análisis de patrones de sonido basado en reglas en sistemas corticales distribuidos que se extienden mucho más allá de las cortezas auditivas. De ahí que muchos trastornos de la escucha musical puedan ser entendidos en términos del procesamiento alterado (tanto deficiente como aberrante) dentro de estos sistemas corticales.

Referencia:
Stewart L, Von Kriegstein K, Warren JD, and Griffiths TD (2006). Music and the brain: disorders of musical listening. Brain, 129; 2533-2553.


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