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jueves, 14 de febrero de 2013

Hacia viejos, pero más felices: el efecto de positivismo de la vejez

Laura L. Carstensen y Joseph A. Mikels, de Stanford University, publicaron en 2005 una revisión sobre un efecto de sesgo hacia lo positivo (o "positivismo") que se observa en la adultez mayor. La idea de que "queda poco tiempo" podría motivar dicho sesgo, el cual, además, se refleja en la atención y la memoria. Veamos.

Introducción
Según los autores, diversos hallazgos proporcionan evidencia convergente de que la auto-regulación, especialmente emocional, no sufre el declive relacionado con la edad; antes parece ser potenciada (Charles & Carstensen, 2004).

El trabajo que Carstensen y Mikels describen se basa en la teoría de selectividad socio-emocional, una teoría del ciclo vital sobre cómo los horizontes del tiempo moldean la motivación humana (Carstensen, Isaacowitz, & Charles, 1999).

Teoría de selectividad socio-emocional
Carstensen y Mikels explican que las metas se establecen siempre en contextos temporales. Por ejemplo, cuando la gente percibe el tiempo como amplio o expansivo, como generalmente se ve en la juventud, entonces se enfoca en prepararse para el futuro. En cambio, cuando la gente percibe límites en el tiempo, entonces dirige la atención hacia los aspectos emocionalmente significativos de la vida, tales como el deseo de llevar una vida con sentido, de tener relaciones sociales emocionalmente profundas y de sentirse socialmente interconectado.

Según Carstensen y Mikels, la teoría de selectividad socio-emocional sostiene que la gente le pone un valor mayor a las metas emocionalmente significativas a medida que envejece e invierte más recursos cognitivos y sociales en obtenerlas. Este cambio en la motivación hacia metas emocionales promueve la regulación emocional.

Motivación, emoción y cognición
Explican Carstensen y Mikels que Hasher y colegas encontraron, por ejemplo, que el desempeño en memoria en adultos jóvenes y mayores fue equivalente (entre ellos) cuando las instrucciones de la evaluación enfatizaban "aprendizaje" en vez de "memoria", sugiriendo que la instrucción de "aprendizaje" motivaba a los adultos mayores, mientras que la última no.

Carstensen y Mikels afirman, además, que ellos habían postulado anteriormente que si la gente priorizaba la regulación emocional a medida que se hace vieja, su procesamiento cognitivo de material emocional puede permanecer relativamente intacto en comparación con su procesamiento de otros tipos de material. Los autores añaden que ese parece ser, de hecho, el caso.

En cuanto a cognición, añaden los autores, en los primeros estudios sobre memoria y persuasión la gente mayor, en comparación con la más joven, recordaba eslóganes emocionales mejor que otros tipos de eslóganes.

El efecto de positivismo*
Según el razonamiento que parte de la teoría de selectividad emocional, hay al menos dos maneras en que las metas emocionales podrían influir la atención y la memoria de los adultos mayores:

1. Toda la información relevante a sus metas emocionales se hace más sobresaliente. Este foco "emocionalmente relevante" sesgaría la atención y la memoria en favor de la información emocional (tanto positiva como negativa).
2. La información que promueve la satisfacción emocional se favorece exclusivamente. Este foco "emocionalmente gratificante" sesgaría a la atención y la memoria en favor del material que optimiza la regulación emocional, aun si existe algún costo por enfocarse sólo en ese material.

Carstensen y Mikels explican que en uno de sus estudios relacionado con el reconocimiento y recuerdo de imágenes positivas, negativas y neutras, la razón de material positivo a negativo recordado con exactitud por los participantes incrementó con la edad, a pesar del déficit global en el desempeño de las personas mayores.

En otro de sus estudios, explican los autores, mientras que la activación de la amígdala tanto en adultos jóvenes como mayores fue mayor para imágenes positivas y negativas que para imágenes neutras, sólo los adultos mayores mostraron una activación significativamente mayor para imágenes positivas que para imágenes negativas.

En otro estudio donde los autores estudiaron la atención a parejas de imágenes, ellos observaron que la gente joven respondía a los ensayos positivos y negativos con igual rapidez (tiempo de reacción). En cambio, observaron que sólo los adultos mayores fueron significativamente más rápidos en los estímulos positivos (un punto detrás de un rostro de emoción positiva) que en los negativos (un punto detrás de un rostro de emoción negativa). Añaden que cuando el rostro neutro aparecía con el negativo, los adultos mayores respondían más al neutro.

Carstensen y Mikels citan otros estudios que apoyan también la idea del "efecto de positivismo".

Conclusión
Basados en la evidencia, Carstensen y Mikels concluyen que el efecto de positivismo es un patrón del desarrollo en el cual mientras el material negativo parece ser especialmente llamativo en la juventud, un cambio evidente parece darse en la edad media, y extenderse hasta la vejez, que hace que se favorezca cada vez más el material positivo.

Explican los autores que, según la teoría de selectividad socio-emocional, el foco en el material positivo y la exclusión del material negativo operaría al servicio del bienestar emocional.

*Positivismo en el sentido de optimismo, de ver de manera positiva las cosas y no en el de la corriente filosófica.

Referencia:
Carstensen, L. L., Mikels, J. A. (2005). At the Intersection of Emotion and Cognition. Aging and the Positivity Effect. Current Directions in Psychological Science, 14 (3), pp. 117-121.


Comentario
Bueno, esta fue la presentación del artículo de hoy. ¿Actitud positiva? Tal parece que si no la adoptamos jóvenes, la edad nos la traerá irremediablemente consigo, por fortuna. ¿Viejitos amargados? Probablemente no tienen un envejecimiento normal y hay una depresión o algún otro atisbo de trastorno psiquiátrico por ahí latente. 

En síntesis, el mensaje principal de los autores de este artículo tan bonito es que el envejecimiento trae consigo o al menos deja ver una capacidad de auto-regulación emocional. Tal parece que la consciencia del poco tiempo que nos queda nos hace enfocarnos o sesgar nuestra atención hacia la información positiva del ambiente, todo en pro del bienestar emocional. ¿Tenemos siempre dentro de nosotros, escondida, esa capacidad de auto-regulación? ¿Es fruto de tantos golpes y experiencias? ¿Es una cualidad que se expresa por primera vez en la vejez? ¿Es lo que se conoce como sabiduría? ¿Tiene que ver con "más sabe el diablo por viejo que por diablo"? Todas estas son preguntas que nos surgen a partir de estas ideas del efecto de positivismo en la vejez.


¿Te surgen más ideas, preguntas o comentarios? ¡A todos nos gustaría conocerlos!

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